Rodrigues dejó la bomba junto a un camión cargado con 63.000 litros de queroseno de aviación; la intención era hacerlo explotar junto a un poste de electricidad que habría acabado con la distribución de energía en toda la capital.
La policía consiguió interceptar el artefacto antes de que explotara, a pesar de que hubo intentos de detonarlo, y no hubo heridos ni daños de gravedad.
En el apartamento del único detenido hasta el momento se encontraron fusiles, espingardas, pistolas y revólveres, y ahora la policía investiga las ramificaciones con otros bolsonaristas radicales.
La intención del grupo era generar el caos para forzar al Gobierno a que decretara el Estado de Sitio e impedir así que el presidente electo Luiz Inácio Lula da Silva acceda al poder.
La toma de posesión de Lula se celebrará el 1 de enero, en una ceremonia en Brasilia cuyas medidas de seguridad están siendo reforzadas debido a los últimos acontecimientos.
(Vía Sputnik)