Entre empujones y golpes, el ministro fue acorralado contra una pared hasta que fue retirado por la Policía de la ciudad de Buenos Aires, pese a que se resistía a abandonar el lugar.
Berni quedó acorralado contra el paredón de la avenida, custodiado por civiles y algunos oficiales de la Policía de la Ciudad. Entre gritos, Berni pidió organizar una reunión con los trabajadores. Sin embargo, minutos después, llegó al lugar un operativo de la Policía de la Ciudad, que reprimió a los trabajadores y desalojó al ministro de Seguridad.
"Sacalo, sacalo", era la voz de orden de quien coordinaba el operativo de la Policía de la Ciudad, mientras Berni se resistía hacer llevado por la fuerza de seguridad porteña. "No me quiero ir", insistía Berni, protegido con un casco, antes de ser retirado en un auto de civil.
"No me quiero ir", repetía Berni antes de ser llevado por los agentes hasta un automóvil que lo sacó del lugar.
Los conductores de las líneas de autobuses se manifestaban por el asesinato de Daniel Barrientos, un chofer de la línea 620, que circula por el partido de La Matanza, durante un tiroteo entre tres ladrones y un policía que iban a bordo del vehículo en la madrugada de este lunes.
Los chóferes de 51 líneas de autobuses que circulan por la zona oeste de la provincia de Buenos Aires realizan por estas horas una huelga para exigir garantías de mayor seguridad.
(Vía Sputnik)