Por su parte, Keiko Fujimori reafirmó su postura expresada el domingo de respetar el dictamen de las urnas, independientemente del desenlace. Sin embargo, la candidata anticipó un panorama complejo al pronosticar que "serán días largos" antes de obtener una resolución definitiva.
Escenario de incertidumbre y pasos hacia la proclamación
La estrecha diferencia numérica ha encendido las alarmas entre diversos analistas políticos, quienes advierten que este escenario podría convertirse en la antesala de una prolongada crisis postelectoral en el país andino.
Aunque el panorama actual refleja lo que comúnmente se denomina un "empate técnico", la legislación electoral peruana estipula que la Presidencia de la República se define por mayoría simple, otorgando la victoria al candidato que sume un mínimo de un voto de ventaja.
No obstante, los expertos recuerdan que los datos brindados por la ONPE corresponden al conteo dinámico de votos. El resultado legal, definitivo e inapelable del proceso solo se consolidará una vez que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) revise y resuelva la totalidad de las actas impugnadas u observadas, para proceder luego a la proclamación oficial del nuevo mandatario. Tomando como precedente la primera vuelta del 7 de abril, donde el escrutinio oficial demoró 35 días, se prevé una resolución pausada del balotaje.