“Tenía mucho material explosivo en su residencia, lo que demuestra que tenía más intenciones”, dijo el jefe policial Robson Cândido luego de la detención.
Según la versión del sospechoso, también planeaba instalar explosivos en postes cerca de una subestación eléctrica en Taguatinga, ciudad del Distrito Federal.
“Una mujer desconocida sugirió a los manifestantes en el cuartel que se instalara una bomba en la subestación eléctrica de Taguatinga para provocar la falta de energía eléctrica y comenzar el caos que llevaría a la declaración del estado de sitio”, confesó el detenido, de 54 años.
Oliveira Sousa dijo que trabaja como gerente en una estación de servicio en el interior del estado de Pará y que, desde octubre del año pasado, cuando obtuvo la licencia para portar armas, compró pistolas, revólveres, fusiles, carabinas y municiones. Hecho confirmado por los investigadores, que recolectaron al menos cinco explosivos similares al que usó en la camioneta, varias armas y un rifle.
Oliveira Sousa declaró ser bolsonarista y participar del campamento creado frente al QG en la capital brasileña.