Trump, que emergió victorioso en las elecciones presidenciales de este año, aún no reconoce la veracidad de estos hechos, y sostiene hasta hoy que ni siquiera conoce a Carroll.
A pesar de que los abogados de Trump continúan apelando este veredicto, la decisión del lunes representa un duro golpe para su defensa, que está respaldada en la invalidez de la sentencia inicial sobre el abuso sexual.
Argumentos del tribunal
El panel de tres jueces del Segundo Circuito rechazó todos los argumentos de la defensa, concluyendo que no se logró probar que hubiera habido un error grave en el juicio original que justificara un nuevo juicio. Además la Corte consideró que los testimonios de otras mujeres y la grabación de la conversación de Trump fueron admitidos como evidencia pertinente para establecer un patrón de conducta del acusado.
El tribunal explicó que la combinación de estos testimonios y la grabación de audio permitía al jurado inferir que Trump había adoptado una conducta similar con otras mujeres, un patrón de contacto físico abrupto y no consentido hacia mujeres que apenas conocía.
Por su parte, Carroll expresó que la difamación y el abuso que sufrió a manos de Trump cambiaron profundamente su vida. Durante ambos juicios, Carroll reveló que las amenazas de muerte y la condena pública a la que fue sometida la llevaron a vivir con temor, afectando su bienestar emocional y social. Sin embargo la decisión del tribunal fue un alivio para ella, no solo por el aspecto económico, sino también por el reconocimiento de la gravedad de los abusos que sufrió.