La entidad catalogó lo ocurrido como un atentado terrorista y recalcó que el liderazgo de Ucrania estaba al tanto de que los prisioneros militares ucranianos serían trasladados a bordo de un avión militar al aeródromo de la provincia rusa de Bélgorod el 24 de enero para el intercambio.
Este miércoles, alrededor de las 11.15 hora Moscú el avión IL-76, que despegó de la base aérea de Ckálovski cerca de Moscú, se estrelló en la provincia de Bélgorod.
A bordo del avión se encontraban seis tripulantes, 65 soldados ucranianos y tres soldados rusos que los acompañaban. El accidente no dejó supervivientes.
El intercambio de prisioneros debía tener lugar este miércoles por la tarde en el puesto de control de Kolotílovka en la frontera ruso-ucraniana.
Por su parte la agencia ANSA, reportando desde Kiev, informó que medios ucranianos indicaban que las fuerzas armadas ucranianas habían derribado el avión porque “llevaba misiles destinados a ser utilizados en los bombardeos rusos”. Posteriormente empezaron a cambiar la noticia, agrega, omitiendo la parte relativa a la responsabilidad del ejército de Kiev. Luego, por la tarde, la inteligencia militar admitió que se había cancelado un intercambio de prisioneros previsto para ese día, pero añadió que no disponía de "informaciones fiables y completas" sobre los pasajeros a bordo del Ilyushin.
Con misiles
Según el jefe del comité de Defensa de la Duma de Estado (Cámara Baja del Parlamento), Andréi Kartapólov, el IL-76 fue derribado con el uso del sistema antiaérea Patriot o IRIS-T.
Por su parte, el presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, ordenó a preparar un llamamiento al Congreso de Estados Unidos y el Bundestag de Alemania sobre el accidente del IL-76.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, citado por la agencia TASS, afirmó que “estas acciones de los anglosajones son una amenaza directa a la paz internacional y socavan el orden mundial, que no se basa en sus reglas sino en la supremacía del derecho internacional universal y el papel central de las Naciones Unidas”.
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según su presidente, Vladímir Putin, son proteger a la población de "un genocidio por parte del régimen de Kiev" y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
(En base a información de las agencias Sputnik, TASS y ANSA)