La noticia del fallecimiento del músico, a los 77 años, conmocionó al mundo cultural argentino. Su figura trascendió el ámbito musical para convertirse en un símbolo de independencia artística, pensamiento crítico y convocatoria popular.
Un adiós multitudinario y un legado que trasciende generaciones
Las autoridades organizaron un amplio operativo de seguridad y asistencia para acompañar el desarrollo de la ceremonia. Más de 1.500 efectivos, junto a personal sanitario, voluntarios y puestos de hidratación, fueron desplegados para atender a la multitud que continúa llegando al lugar.
Desde los canales oficiales del artista y por pedido de su familia, se convocó a vivir la despedida en un clima de respeto y contención. La respuesta del público refleja la dimensión cultural de un creador cuya obra marcó a varias generaciones.
Más que un velorio, la jornada se transformó en un último ritual colectivo para celebrar la vida y la música de un artista que dejó una huella indeleble en la historia del rock argentino.