Hamás confirmó la muerte de Arouri a través de la radio afiliada Al-Aqsa. Izzat al-Sharq, miembro del politburó de Hamás, y dijo que había sido un "asesinato cobarde".
El dron israelí alcanzó una oficina de Hamás en Dahiyeh en un ataque que dejó seis muertos, informó la agencia estatal de noticias libanesa.
El primer ministro interino del Líbano, Najib Mikati, condenó la explosión como un "nuevo crimen israelí" y dijo que era un intento de arrastrar al Líbano a la guerra.
Dahiyeh es un bastión del poderoso grupo armado Hezbolá, aliado de Hamás. Hezbolá ha estado intercambiando fuego casi a diario con Israel a través de la frontera sur del Líbano desde el estallido de las hostilidades entre Hamás y el Ejército israelí en octubre.
Los ataques aéreos y los bombardeos israelíes han matado a más de 100 combatientes de Hezbolá y a casi dos docenas de civiles, entre ellos niños, ancianos y varios periodistas, según fuentes del grupo y de seguridad.
El estallido fronterizo, el peor en 17 años, ha elevado el temor a que el Líbano se convierta en un segundo frente de la guerra de Gaza, escenario para el que el Gobierno libanés se viene preparando desde hace más de dos meses con un plan de emergencia a varios niveles.