Sin embargo, TikTok ha negado repetidamente estar bajo el control del Partido Comunista de China y ha afirmado que nunca ha compartido datos de usuarios estadounidenses con las autoridades chinas. Esta postura ha sido respaldada por la falta de pruebas presentadas por el Gobierno de Joe Biden que demuestren tales acusaciones.
El destino del proyecto de ley sobre TikTok en el Congreso de EEUU aún está por determinarse. Aunque ha sido aprobado en la Cámara de Representantes, debe pasar por el escrutinio del Senado, donde se anticipa un debate intenso debido a preocupaciones sobre posibles violaciones de la Primera Enmienda y el impacto en la libertad de expresión.
Mientras tanto, el exsecretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, anunció sus planes de organizar un grupo de inversores para comprar TikTok, argumentando que la plataforma debería ser propiedad de empresas estadounidenses.
Independientemente de los resultados en el Congreso, cualquier intento de adquisición enfrentaría un riguroso escrutinio por parte de los reguladores antimonopolio tanto en Estados Unidos como en China. Mientras tanto, TikTok insta a los senadores a considerar las opiniones de sus electores en medio de una campaña electoral intensa rumbo a las próximas elecciones presidenciales en noviembre.