Las tensiones en torno a este viaje son solo una parte del problema. Estados Unidos teme que el presidente Xi esté considerando el uso de la fuerza para imponer el control sobre Taiwán. Hasta hace un tiempo se consideraba improbable una invasión pero los observadores están cambiando de opinión y ya no lo descartan.
Según la Casa Blanca, el principal objetivo de Biden es establecer "salvaguardas" para las dos superpotencias para evitar un conflicto abierto. Biden "quiere asegurarse" de que sigan abiertas "las líneas de comunicación con el presidente Xi sobre todos los temas, ya sean aquellos en los que estamos de acuerdo o los que tenemos dificultades significativas, para que siempre puedan levantar el teléfono y hablar con franqueza", dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional.
Fuente: DW