Durante su visita, Xi se reunió con autoridades locales, líderes religiosos, funcionarios, y representantes del ejército y la sociedad civil. El presidente destacó el progreso económico y social alcanzado en Xizang, cuyo PIB se ha multiplicado por más de 150 desde 1965. Actualmente, la región cuenta con más de 120.000 kilómetros de carreteras, acceso generalizado a internet y 15 años de educación gratuita.
Xi instó a continuar promoviendo el desarrollo sostenible, proteger el entorno ecológico de la meseta y reforzar la unidad étnica. También abogó por la integración del budismo tibetano en la sociedad socialista y por el impulso de proyectos clave como el ferrocarril Sichuan-Xizang y nuevas infraestructuras energéticas.
(Desde Beijing,YE FAN, CGTN en español, para Caras y Caretas).