Sabag Montiel, de 36 años, está señalado como autor del crimen y enfrenta la posibilidad de una condena a 20 años de prisión. A Uliarte (24) se le identifica en calidad de coautora; y Carrizo (28), de partícipe secundario.
La confesión de Sabag Montiel
El acusado de gatillar un arma sobre la cabeza de la expresidenta declaró este miércoles, en el inicio del juicio por el atentado, y reconoció que su intención fue matarla: "la quería matar".
Sabag Montiel admitió que cuando disparó su intención fue terminar con la vida de la expresidenta de la Nación. “Lo tenía que hacer”, aseguró.
Argumentó que lo quiso hacer porque, a su criterio, la ex vicepresidenta del Frente de Todos es “corrupta, roba y hace daño a la sociedad” y aseguró que “cualquier persona siente lo mismo”. “Yo el día del atentado apunté a la cara”, aseguró.
“Gatillé una vez, no dos, y no le volví a dar recarga al arma porque fui interceptado”, complementó.
La confusas y contradictorias razones del intento de magnicidio
Consultado sobre qué efecto creía que podía generar el crimen, anticipó “una desestabilización, una temida guerra civil, un enojo grande de la sociedad”. “A veces es mejor que no haya pasado de que haya pasado (sic)”, completó.
Sabag aseguró que gatillar en la cabeza de la expresidenta fue un acto “en contra de su voluntad”.
“En el momento en que lo hago sentí que no lo quería hacer pero lo tenía que hacer”, dijo frente al tribunal.
Luego fue consultado sobre si se siente arrepentido de lo que hizo, a lo que contestó: “Me sentiría más arrepentido si hubiera pasado. Con cargar a mis costas que me hubiera manchado las manos (sic)”.
Sabag mencionó entre sus motivaciones que el gobierno de Fernández de Kirchner lo “empobreció”, sin embargo era dueño bienes y autos.
“Mis autos estaban rotos y no los podía reparar”, argumentó. “Mientras más quería comprar las cosas más caras se volvían”, enfatizó Sabag.
Desligó a su exnovia y a otro miembro de la Banda de los Copitos
El acusado se presentó al juicio con un cartel que decía “me tienen secuestrado”, y desligó a su entonces pareja Brenda Uliarte (otra de las acusadas) y a Nicolás Carrizo, integrante junto a Uliarte de la llamada “Banda de los Copitos”.
“Con Brenda nunca compartimos la decisión de perpetrar el atentado (...) Yo la quería matar y ella quería que muera. Pero yo nunca le planteé o le ordené que lo haga, ni le di el arma diciéndole ‘hacelo vos’. Ella quería ser una espectadora del momento más que una partícipe”.