Asimismo, dijo comprender que las agresiones y malas palabras «son parte» de la rivalidad entre los futbolistas dentro del campo, pero que los «prejuicios y la intolerancia son inaceptables». «Soy negro, hijo de negro, nieto y bisnieto de negro. Estoy orgulloso de ello», escribió Neymar, señalando que el «racismo existe y hay que detenerlo».
Por su parte, González negó las acusaciones de racismo en su contra y señaló que «hay que aprender a perder y asumirlo en el campo». Sin embargo, la polémica está puesta en su comportamiento, por sus antecedentes y porque durante dicho partido estuvo en el centro de otros episodios antideportivos.