Nin consideró que en las condiciones actuales, Guaidó solo puede validarse mediante la fuerza, ya sea por un levantamiento militar, una revuelta popular o una intervención extranjera, «a la que ha llamado en repetidas ocasiones», señaló que eso «tira abajo aquella postura inclaudicable de América Latina respecto de las intervenciones de otras potencias extranjeras» en Sudamérica. «Por eso el reconocimiento, para nosotros, es casi irresponsable, susceptible de conducir a Venezuela a un enfrentamiento armado», apuntó.
Advirtió además del peligro que representa para Venezuela una solución en la que el ganador se quede con todo y agregó que «Seguirá propiciando la búsqueda de una salida negociada, pero nunca por medio de la violencia».
Según como estaba planteado en el orden del día, el canciller se refirió también a las acciones, investigaciones y resoluciones adoptadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores respecto a la actuación de la señora Cónsul de nuestro país en la ciudad de Buenos Aires, así como su permanencia en el cargo. Al respecto defendió la gestión de la cónsul en Argentina, Lilián Alfaro, quien fue centro de las críticas de Bordaberry por su estrecha vinculación con el Movimiento de Participación Popular y el gobierno kirchnerista. «No debemos confundir lo que hizo una funcionaria antes de asumir porque no investigamos la vida de nadie. Buscamos y evaluamos resultados y no hay en la historia una cónsul en Argentina que trabajara como lo hizo Alfaro, que tiene una gestión brillante», dijo el canciller.