Por su parte este martes se publicó el informe de la Unidad Reguladora de los Servicios de Energía y Agua (Ursea) del precio de paridad de importación (PPI), referencia que determinó el gobierno para definir el ajuste del precio de los combustibles al público. Dicho informe, que toma en cuenta los costos de producción de un importador teórico, recomendó una rebaja en el precio de todos los combustibles, y este miércoles se prevé que el gobierno anuncie la decisión de cara a enero.
De acuerdo a la evolución anual de los precios, entre noviembre y diciembre, se marca que la nafta Premium 97 pasó de $ 62,89 a $ 60,40; la nafta Súper 95 de $ 60,93 a $58,49; el gasoil 50s de $ 44,34 a $ 41,48; el gasoil 10s de $ 44,38 a $ 41,53; y el supergás de 37,54 a $ 33,29.
Si se analizan los valores de referencia ex planta con impuestos incluidos, la mayor reducción porcentual es en el supergás (11,32%), seguida por el gasoil 50s (6,45%), gasoil 10s (6,4%), mientras que las naftas la Súper 95 (4%) y la Premium 97 (3,96%), según el informe con datos del 26 de noviembre al 25 de diciembre.
Sin embargo, cuando la recomendación es bajar, todo indica que el Ejecutivo se inclinaría por mantener los precios y no bajarlos. Desde el gobierno aseguraron que pese a que la regla de fijación de los precios de los combustibles marca una reducción, esa baja no alcanzaría para corregir el desequilibrio en el régimen de fijación de precios que se arrastra desde hace tres meses, cuando el poder Ejecutivo decidió no aumentar las tarifas.