En el ámbito de los estudios sobre las instituciones policiales y las modalidades en que las mismas producen información sobre sus propias acciones, se suele utilizar la expresión «fruto del árbol envenenado», una expresión procedente del ámbito jurídico penal.
La expresión significa, directamente, la duda sobre la veracidad de las informaciones e investigaciones que las fuerzas policiales realizan sobre sus acciones cuando estas son objeto de críticas y/o denuncias.
Con frecuencia, como en el caso mismo de San José, las fundamentaciones dadas para explicar el accionar suelen ser no solo increíbles, sino hasta muy alejadas del conocimiento más elemental de lo que se indaga, por ejemplo que en nuestra ciudad se realizan malabares con machetes.
A veces las explicaciones se sostienen en el secretismo, otras en el autoritarismo de las convicciones ideológicas de quienes dirigen a la fuerza.
¿Hay que recordar los sucesivos rechazos del actual ministro del Interior a las críticas a los desbordes policiales?
Nada, «no sólo el fruto no cae lejos del árbol», sino que en estos casos «el fruto suele ser (también) del árbol envenenado».