La obra se enmarca en un plan de saneamiento que pretende llevar adelante la estatal argentina Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA). El emisario tendrá una extensión de 7,5 kilómetros y cuatro metros de diámetro, por donde pasarán los desechos de unos cuatro millones de habitantes de Buenos Aires.
Se estima que la planta removerá diariamente 22 toneladas de residuos sólidos, 52 toneladas de arena y 95 toneladas de grasas.
Serán unos 120.000 metros cúbicos por hora de líquidos tratados, de acuerdo a la información publicada por AySA, que se arrojarán al cauce del Río de la Plata.
El 29 de junio la delegación argentina presentó una nota en la CARP en la que indicó que habían vencido los 180 días para que la contraparte uruguaya formulara “objeciones al proyecto” que había presentado el gobierno de Alberto Fernández.
Esta nota generó malestar en Uruguay, que un mes después respondió dejando claro que no hace la misma lectura que su contraparte argentina.