El cambio de la definición, traerá como efecto inmediato en grandes reducciones en el número de casos positivos que se reporten.
“En un breve aviso informativo”, consignó KaosenlaRed, “la OMS volvió a consultar un folleto de instrucciones para las pruebas de COVID, publicado en septiembre de 2020, y señaló que “se necesita una interpretación cuidadosa de los resultados positivos débiles”.
El énfasis del cambio radica en que se alerta contra lo que se define como “dudoso diagnóstico de que alguien tiene el virus solo porque da positivo a un PCR, aunque no presente síntomas de COVID-19”.
En otro orden la organización internacional hizo alusión directa a los llamados “altos riesgos de falsos positivos.
“El umbral de ciclo (Ct) necesario para detectar el virus es inversamente proporcional a la carga viral del paciente. Cuando los resultados de la prueba no se correspondan con la presentación clínica, se debe tomar una nueva muestra y volver a analizarla utilizando la misma tecnología NAT o una diferente”, indica la publicación.
“A medida que disminuye la prevalencia de la enfermedad, aumenta el riesgo de falsos positivos. La probabilidad de que una persona que tiene un resultado positivo (SARS-CoV-2 detectado) esté verdaderamente infectada con el SARS-CoV-2 disminuye a medida que disminuye la prevalencia, independientemente de la especificidad declarada”, continuó señalando la OMS.
El cambio más relevante en las definiciones de la OMS se observa en que el nuevo documento describe “las pruebas de PCR simplemente como una “ayuda para el diagnóstico”, dejando de otorgarle mayor peso a los resultados de las pruebas de PCR, como se venía haciendo hasta la fecha.
“La mayoría de los ensayos de PCR están indicados como ayuda para el diagnóstico, por lo tanto, los proveedores de atención médica deben considerar cualquier resultado en combinación con el momento del muestreo, el tipo de muestra, los detalles del ensayo, las observaciones clínicas, el historial del paciente, el estado confirmado de cualquier contacto e información epidemiológica”, describe el documento.
Con esta nueva guía para la evaluación de los resultados de las pruebas COVID por PCR, se introducen “pasos adicionales” que deben seguirse antes de informar que alguien ha dado positivo por el virus.
En este sentido, la OMS indicó que “se debe tomar una nueva muestra y volver a analizarla” y “estipula que los trabajadores de atención médica deben sopesar el resultado de la prueba junto con información del mundo real, como síntomas u observaciones clínicas, y el contacto con cualquier otra persona infectada”
Las reacciones a esta decisión de la OMS no se hicieron esperar.
En redes sociales, como Twitter, aparecieron comentarios del estilo siguiente: “PCR positivo ya no es = Covid. Usted no es Covid ahora a menos que se haga una segunda prueba para confirmarlo y además presente síntomas clínicos”.
Por su parte, el sitio web Lockdown Skeptics, se pronunciaba sobre la admisión de la inexactitud de las pruebas de PCR, destacando que era una fehaciente validación de la evidencia cada vez mayor de la ineptitud de las pruebas.
“Desde hace meses, los escépticos han sido ridiculizados por cuestionar la precisión de la prueba de PCR, refiriéndose al riesgo de falsos positivos cuando la prevalencia es baja e instando al gobierno a realizar segundas pruebas confirmatorias en aquellos que prueban positivo. Este consejo actualizado de la OMS es una reivindicación de nuestra posición. Esperamos que los gobiernos y las autoridades sanitarias pongan sus prácticas en consonancia con él”, señala el sitio.
Toby Young, editor del sitio web, afirmó “que la desconfianza en las pruebas de PCR se convirtió en la base de la difamación de que somos negadores del Covid (…) hoy la OMS finalmente reconoció que hay un problema con la prueba de PCR”.