Desde el pasado domingo los ataques del régimen de Bachar el Asad han causado más de 500 muertos. Rusia, junto a Estados Unidos, Francia, China y Reino Unido, es uno de los países con capacidad de veto en el Consejo de Seguridad, y durante la espera por parte del Consejo a conocer la resolución de este país «el sufrimiento humano aumentó», aseguró la embajadora estadounidense Nikki Haley. Médicos Sin Fronteras informó este fin de semana que han contabilizado en sus hospitales y clínicas 520 muertos y 2.500 heridos después de días de bombardeos de las fuerzas del gobierno de Asad. Según sus cifras el 48% de los muertos son no combatientes (mujeres, niñas y niños), como el 58% de los heridos.