¿Cómo afecta el virus?
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una infección causada por un virus del género nairovirus, que se transmite mediante la picadura de una garrapata o por contacto con sangre o tejidos animales. Se acompaña de síntomas variados, entre ellos posibilidad de fiebre, dolor muscular, mareos, cefaleas, náuseas, vómitos, somnolencia, dolor abdominal, taquicardia, erupciones cutáneas y hemorragias; los pacientes graves pueden sufrir un rápido deterioro renal, o insuficiencia hepática o pulmonar repentina.
España detectó por primera vez casos humanos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en 2016, tras haberse detectado en garrapatas capturadas sobre animales por primera vez en 2010. Desde entonces, se han detectado otros ocho casos en este país: uno en 2013 (documentado recientemente en un estudio retrospectivo), dos en 2018 (uno hallado retrospectivamente), tres en 2020 y dos en 2021.