El jefe del programa de emergencias de la OMS, Mike Ryan, dijo que mucho más importante que las definiciones sobre segundas olas, nuevos picos y concentraciones localizadas es que las naciones de todo el mundo mantengan estrictas restricciones de salud como la distancia física.
«Está claro que la presión sobre el virus hace bajar los números. Cuando se siguen estas medidas, los casos disminuyen. Donde no se siguen, los casos suben», indicó, reconociendo, no obstante, que es virtualmente imposible que los países mantengan cerradas sus fronteras en un futuro próximo.
Tedros hizo énfasis en que la prioridad sigue siendo salvar vidas.
«Tenemos que suprimir la transmisión, pero al mismo tiempo debemos identificar a los grupos vulnerables y salvar vidas, manteniendo las tasas de muertes si es posible en cero, si no en un mínimo», afirmó, alabando a Japón y Australia en este respecto.