De momento, ese país también es el más avanzado en la carrera hacia una cura. El 17 de marzo, el Ministerio de Defensa anunció que su primer prototipo de vacuna está listo para los ensayos clínicos.
Asimismo, el primer ensayo clínico en Estados Unidos empezó el lunes en Seattle, indicaron las autoridades sanitarias de ese país. La vacuna se llama mRNA-1273 y es obra de los científicos de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses y de la empresa de biotecnología Moderna, con sede en Cambridge, en el estado de Massachusetts.
Rusia, por su parte, ha empezado a hacer pruebas en animales para evaluar la eficacia y seguridad de la decena de vacunas experimentales creadas en el Centro Estatal de Investigación en Virología y Biotecnología Vektor, situado en la ciudad de Novosibirsk. Se esperan resultados en junio.
Asimismo, ya trabajan en vacunas Brasil y Cuba. Este último país confirmó la posibilidad de unirse a un laboratorio chino para lograr el objetivo.
“Múltiples ensayos pequeños con diferentes metodologías pueden no darnos la evidencia clara y sólida que necesitamos sobre qué tratamientos ayudan a salvar vidas. Por lo tanto, la OMS y sus socios están organizando un estudio en muchos países en el que algunos de estos tratamientos no probados se van comparar entre sí”, anunció Tedros.
Además, indicó que la OMS lidera un estudio llamado Solidarity (Solidaridad) para comparar el resultado de algunos tratamientos. Cuenta con la participación Argentina, Bahrein, Canadá, Francia, Irán, Noruega, Sudáfrica, España, Suiza y Tailandia.