“En la denuncia presentamos pruebas que muestran cómo las acciones de Bolsonaro tienen una conexión directa con las consecuencias negativas del cambio climático en todo el mundo”, explicó el activista.
En la elaboración de la denuncia participaron expertos en derecho internacional, como los abogados Maud Sarlieve y Nigel Povoas. Además, estuvo involucrada la climatóloga Friederike Otto, una de las autoras del último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), organismo que funciona en la órbita de las Naciones Unidas.
Según los cálculos de este grupo, las emisiones que se pueden vincular con las decisiones del gobierno de Bolsonaro en materia de deforestación, podrían causar 180 mil muertes adicionales en este siglo, debido al aumento de las temperaturas globales que esas decisiones traerían aparejadas.
Además, acusan al Ejecutivo encabezado por Bolsonaro de “sistemáticamente eliminar, mutilar y vaciar de contenido las leyes, organismos e individuos que protegían la Amazonia”.
Esa acusación los lleva a responsabilizar al mandatario brasileño por la pérdida de alrededor de 4 mil kilómetros cuadrados de selva amazónica al año y por significativos aumentos mensuales en la tasa de deforestación, que llegan hasta el 88 por ciento.
De acuerdo a un informe del IPCC, la deforestación de la selva tropical más grande del mundo ya causó un incremento en la liberación de CO2 a la atmósfera, en proporciones mayores a las que puede absorber la Amazonia.