“Reconozcamos, con la humildad que nos impone la evidencia, que solemos incurrir en errores gramaticales y de sintaxis, para no hablar de la calidad de la redacción de los textos que votamos. El apartamiento de las reglas del idioma puede generar dificultades en la interpretación de la ley; debemos tratar de evitar esas dificultades, haciendo bien nuestro trabajo y utilizando el lenguaje adecuado para expresar correctamente la voluntad política del Cuerpo. Propondremos oportunamente a la Cámara la adopción de las medidas necesarias para atender esta cuestión”, expresó.
Sin indiferencia
Durante su alocución recordó que “nunca” ha sido “indiferente a lo público, a lo colectivo, a lo que ocurre en el seno de la sociedad que integro. He dedicado a la actividad política mucho de los mejores años de mi vida”.
Indicó que esta postura responde a que cree “profundamente en la necesidad y el valor de la política para darle orientación y sentido a la vida colectiva”.
“Creo que los partidos políticos son indispensables para la democracia. Y la democracia con todos sus vicios y defectos es el mejor de los regímenes de gobierno conocidos y el único en el que podemos vivir con dignidad los uruguayos”, apuntó.
En esta línea, Pasquet dijo que “muchos ciudadanos de la democracia occidentales”, como contrapunto a sus convicciones, en el presente “proclaman a viva voz su descontento con la política, con los partidos y con la democracia misma”.
Más adelante recordó que el país vive “el lapso de vigencia no interrumpida de la Constitución más extenso de nuestra historia; comenzó el 1º de marzo de 1985 y estamos todos empeñados en que no termine nunca”.