Haciendo referencia a la votación en la Junta Departamental señaló que “ediles blancos y colorados estaban dispuestos a acompañarnos en una solicitud de financiación de futuras obras y desarrollo en cada rincón de nuestro departamento. Pero parece que molesta que a Canelones le vaya bien y como se dice en campaña: ‘El diablo metió la cola’”.
Recodó que los mecanismos de financiación que ya se han utilizado “trajeron cambios radicales en infraestructura y servicios”.
“En Canelones fuimos capaces de construir una trama política y social de empresarios, trabajadores, ediles, alcaldes y alcaldesas de todos los partidos. Todos pusieron su granito de arena para que este acuerdo departamental no explícito generara beneficios para nuestra gente”, sostuvo.
Sin obras
Ante la negativa afirmó que “se le quiere privar a los más de 550 mil habitantes del departamento de las mejoras previstas”.
“Se les quiere privar de las casi 40 obras de consolidación de barrios que incluyen 116 kilómetros de calles pavimentadas, se les quiere privar de mejores plazas y parques en los 30 municipios, se quiere impedir la creación del Fondo de Movilidad Eléctrica para el transporte público, se quiere debilitar el sistema de recolección de residuos”, agregó.
Sostuvo que “duele que se priorice el cálculo electoral por sobre los intereses de la gente de Canelones y que se impidan inversiones en tiempos de aumento de la desocupación”.
“Al gobierno nacional le digo que nosotros no cambiamos la pisada. Van a seguir contando con el gobierno departamental para atender las necesidades más urgentes de nuestra población”, concluyó.