Precisa que el 33% de la población tiene hipertensión arterial y se ignora cuantos tienen hipertensión severa.
Respecto al pedido de la ministra Rando de que quienes tienen hipertensión deberían tomar agua embotellada, Ortuño precisa que se debería “preparar la atención de diálisis de agudos que se da en centros asistenciales”.
Sobre quienes deben recurrir a la compra de agua embotellada Ortuño propone un subsidio para atender a la vulnerabilidad social.
“También se debe informar, preparar y compensar a la población en general, realizando una campaña de comunicación previa”, propone. Advierte que un sector de la población va a sentir un rechazo al sabor del agua y no podrá beber de la canilla. “Eso requiere una compensación económica por la disminución de la calidad del servicio mediante un descuento en la tarifa, de un 50% o la totalidad a toda la población de la zona metropolitana, financiada a cargo de Rentas Generales, tal cual se realizó en los eventos de olor y sabor en Maldonado de 2015 por cianobacterias, y de soda en Canelones”.
“Insistimos en ejecutar las obras de infraestructura necesarias” y “realizar un shock de inversiones” para reparar roturas y evitar pérdidas de agua.
Finalmente propone crear un comité de crisis, integrado por varios organismos, para hacer frente a la situación y estudiar soluciones duraderas.