«Un bombardeo sistemático a la credibilidad de las instituciones requiere un llamado firme y contundente a la prudencia, y en eso también tiene que contribuir el Partido Nacional. Al mismo tiempo, plantear que la Universidad de la República, la principal institución de formación superior de nuestro país, de la cual han surgido hombres y mujeres de todas las filas partidarias, de todas las áreas de las ciencias, es un «centro de adoctrinamiento» constituye otro dislate, otro exabrupto bochornoso», agregó.
«No podemos acostumbrarnos a que la política se manche con discursos y afirmaciones destempladas, sin fundamentos y que lastiman nuestra convivencia. En Uruguay no hay grieta, por más esfuerzo que realice la senadora Bianchi», concluyó.