De todas formas, aclaró que «tomar las decisiones de abrir actividades» no le corresponde. «Le corresponde al gobierno, y en todo caso asesorado por otros científicos de otras áreas que son quizás hasta más relevantes que la propia parte médica, como los especialistas en sociología, psicología, etcétera. Hay muchos factores en juego».
Batthyány reconoció que la situación sanitaria en el país viene evolucionando positivamente en las últimas semanas. «Las vacunas empezaron a marcar su efecto», sostuvo. Aún así, advirtió sobre la peligrosidad de reabrir actividades cuando no se ha completado todavía el calendario de vacunación. «El problema es que no tenemos un 50% de la población vacunada, y sabemos que llegar hasta el 70% lleva tiempo. Además, uno se enfrenta a las personas que no quieren vacunarse. Así ha sido en todos los países».
Además alertó sobre los “muchos ejemplos a nivel internacional de aperturas muy rápidas, que se hicieron en momentos en que los índices de riesgos no estaban totalmente controlados. Y el rebrote a veces es muy grande, e incluso peor de esta gran ola que vivimos».
También manifestó preocupación por la posible incidencia de los viajes de uruguayos al exterior, en lo relativo a la entrada al país de la variante Delta. La misma «aún no llegó o no la hemos detectado, pero sabemos que en las vacaciones muchos uruguayos viajarán a lugares donde está instalada, como en Europa y Estados Unidos”.
Sin embargo, destacó la protección que significan las vacunas ante tal amenaza, ya que «por ahora las vacunas siguen pareciendo ser sumamente eficaces» para combatir las nuevas cepas.