«El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) destacó el desempeño económico de Uruguay durante la pandemia en el contexto de América Latina. Sin embargo, a pesar de la buena situación sanitaria en 2020, Uruguay fue el que tuvo el peor desempeño según el último dato disponible (1º trim-21 vs 4º trim-19)». «El crecimiento económico en 2020 fue decepcionante, y se corrigió a la baja para 2021, mientras los países de la región ajustan sus expectativas al alza. Antes el desacople era porque crecíamos más, ahora lo opuesto. Sin un cambio de política, no volveremos a crecer a buen ritmo». «El empleo sigue sin recuperarse. El gobierno prevé volver al nivel de empleo prepandemia recién en 2023. Se requieren políticas activas de empleo para recuperarlo antes. Sin embargo, el gobierno solo confía en los malla oro: los resultados están a la vista».
«¿Qué pasará con los salarios? En la Rendición de Cuentas no hay ningún compromiso por parte del gobierno. Parece que salarios y pasividades nuevamente serán la variable de ajuste». «Los Lineamientos salariales recientemente presentados para el sector privado así lo confirman». «El gobierno se jacta de sobrecumplir sus metas fiscales: podrían haber destinado US$ 140 millones adicionales al combate de los efectos de la pandemia, respetando las metas fiscales».
«El sobrecumplimiento se convirtió en una obsesión que se impone sobre las necesidades de la gente». «La institucionalidad fiscal, buque insignia de campaña, sigue sin implementarse, a pesar de la proclamada urgencia. Siguen sin integrarse los Consejos creados». «No se informa la metodología para la definición de la regla fiscal: aumenta la opacidad y discrecionalidad del MEF».