Con el objetivo de mantener el calentamiento global en un máximo de +1,5ºC, los delegados de casi 200 países están reunidos desde el domingo pasado en Glasgow para lograr un consenso en el recorte de gases de efecto invernadero y la aceleración en la transición energética hacia fuentes renovables de menor impacto.
Frente a miles de jóvenes, que marcharon por las calles de la ciudad escocesa para presionar a los gobiernos negociantes, Thunberg aseguró que “no es un secreto que la COP26 es un fracaso”.
Aunque durante la primera semana de negociaciones, los líderes mundiales de las potencias del norte anunciaron el acuerdo para reducir el consumo de combustibles fósiles, eliminar la subvención de fuentes de energía tradicionales y agilizar la transición energética, los calendarios para llevar adelante las medidas son poco claros.
Para la joven activista, es claro que los líderes mundiales “no están liderando”.