Precisó que el caso de la fuga «no solamente involucra al Ministerio del Interior, también al de Defensa, que junto con Interior son los que tienen la responsabilidad del uso de las armas. Además la responsabilidad de la vigilancia, desde hace muchísimos años, de la vigilancia perimetral. Lo hace porque la sociedad lo pide y el poder político le confirió esa responsabilidad».
«Hay un problema serio. Esto genera desde el punto de vista de la seguridad pública, por la importancia del tema, pone en jaque aspectos de la institucionalidad y de la gestión de la seguridad publica, que es lo que queremos conversar con el ministro», agregó.
«No hay claridad»
Destacó que en el caso «no hay claridad ya que la situación ha variado en las últimas semanas. El 25 de agosto, cuando el ministro reconoce la situación, explicaba que aparentemente había sido vestido de operador penitenciario y caminando. Pero 72 horas después dice a través de las redes sociales que fue por el cerco perimetral. Por eso también entra en tensión el Ministerio de Defensa que es quien tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de ese perímetro».
«Hoy sabemos que la instancia en Fiscalía, según dice el periodista Gabriel Pereira, la propia fiscal había entendido que se contradecía por donde efectivamente se había fugado», sostuvo.
Seguidamente indicó que «el punto es que tenemos el mismo ministro que da una información, se contradice. Hay un problema. Hay una cadena de mando que está demostrando que tuvo falencias importantes. Y el ministro es el responsable político. Es el responsable de la seguridad pública».