“Es un hecho lamentable y muy triste para todos. Se hizo y se seguirá haciendo lo imposible para que la salud de las personas y la vida pueda primar. No hay mucho para decir cuando suceden estos hechos; no hubo un enfrentamiento ni fue un quemado de afuera. Tampoco se produjo ningún problema, como a veces sucede en las cárceles”, agregó.
El hecho -y las declaraciones de Santiago González- generaron críticas desde la ONG Nada crece a la sombra.
La organización está en conflicto con el ministerio, después de que a finales de agosto, éste prohibiera la entrada de sus miembros a las penitenciarías, alegando que la ONG no tenía convenio vigente con la cartera, lo que es negado por Nada crece a la sombra.
Sobre los fallecimientos registrados en la jornada en el ex Comcar, la organización sostiene que “hay responsabilidad institucional”, por entender que es el Ministerio el responsable por “las condiciones que llevan a que por “un cortocircuito” mueran personas en un incendio”.
“Si fue un cortocircuito, como se comunicó oficialmente, también hay una responsabilidad institucional, por las precarias condiciones en las cárceles”, dice un comunicado difundido por la ONG.
Además, manifestaron preocupación por “la intención explícita de las autoridades, a través de su vocero en el Ministerio del Interior, de deslindarse de la responsabilidad que implica gestionar el sistema carcelario, también la liviandad con la que se habla de personas muertas”.
“No alcanza con decir que “fue un accidente” y que “no se podía evitar”. Toda muerte en custodia implica una responsabilidad institucional. Más aún cuando las muertes se dan por las pésimas condiciones en las que están las cárceles”, agregaron.
El comunicado, difundido a través de la cuenta de Instagram de la organización, fue acompañado por imágenes tomadas en el ex Comcar, donde se aprecia la peligrosidad de las instalaciones eléctricas.
Imágenes difundidas por Nada crece a la sombra