En ese sentido, el presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic explicó en rueda de prensa que la ganancia se explica en parte, por “el negocio excepcional de venta de energía eléctrica a Brasil, a través de UTE, en 2021, que generó una ganancia contable de alrededor de US$ 56 millones”.
Desde Ancap se aclaró que a partir de junio de 2021 se comenzó a aplicar la metodología de cálculo de precios de paridad de importación (PPI) aprobada por Ursea en octubre de 2020 y que desde julio 2021 cambió la forma de fijar precios en la cadena de combustibles, por lo que los ingresos brutos de Ancap “dejaron de recaudar los costos y márgenes de distribución y estaciones de servicios”.
La petrolera también destacó que en 2021 “se alcanzó el valor máximo de barriles procesados por funcionario (16% superior al promedio de los tres años anteriores, consecuencia de una alta utilización de la refinería y un mínimo histórico en la cantidad de funcionarios (28% menos que en el pico máximo en 2014”.