En el caso de las rapiñas, su caída en “comercios” y “transeúntes” explica la diferencia con el año anterior. La menor movilidad y el cierre temporal de muchos comercios pueden incidir sobre esto. Pero hay más: la cantidad de rapiñas con armas de fuego en 2020 fue la misma que en 2019, el descenso se produjo en las rapiñas que se cometieron sin armas de fuego. Esto también puede ir en la línea interpretativa anterior, y no debemos descartar que las rapiñas menos graves además estén afectadas por el subregistro (aunque no tanto como en el caso de los hurtos).
Por último, el gobierno nos ha deleitado con un truco fascinante. Para demostrar que los efectos de la pandemia no son tan relevantes, se optó por comparar noviembre de 2020 con igual mes de 2019. El recurso es de una ingenuidad demoledora, si no fuera porque muchos están dispuestos a dejarse engañar. Decir que en noviembre de 2020 los homicidios bajaron 38% con relación a noviembre de 2019 suena fuerte. Tan fuerte como vacío. No dice absolutamente nada. Más aún: durante 2019 los homicidios tuvieron una caída de 4,3%, con un promedio mensual de 33 homicidios. En noviembre hubo 34 y en diciembre 44 (el mes con más homicidios de 2019).»
Caras y Caretas Portal quiso comunicarse con el sociólogo para ampliar conceptos pero un momentáneo quebranto de salud, nos obliga a esperar su respuesta.