Cuando llegó al palco la sonrisa fue más vehemente, reconociendo caras y señalando con el brazo extendido mientras su dirigencia lo recibía con exagerada simpatía.
Entre los más sonrientes y compitiendo por ganarse la mirada directa del lìder estaban los blancos Álvaro Delgado y Javier García y los colorados Andrés Ojeda y Pedro Bordaberry, y más allá el independiente Pablo Mieres, entre otros.
Mientras el espectáculo blanco se desarrollaba, Yamandú Orsi hablaba con los medios sobre la necesidad de lograr "un gran acuerdo nacional" en materia de seguridad y de encontrar las herramientas necesarias para afrontar los desafíos en Uruguay. En este contexto, destacó la labor de la Policía, la Fiscalía y la Justicia, más allá de los gobiernos de turno, “a veces con resultados distintos, a veces exitosos, a veces no”.
Lacalle Pou seguía sonriendo montado en su caballo.