Ignacio Laquintana viajó a Brasil para incorporarse al Bragantino, algo que sorprendió a la dirigencia carbonera. Su representante, Marcelo Tejera, ya había informado que la posibilidad del fútbol norteño era real. Se negoció durante meses pero la posibilidad de salir crecía y el futbolista quería salir al exterior. Pidió jugar el clásico mostrando compromiso con la causa mirasol pero ya sabiendo que se iba.
Ruglio habló sobre la situación del futbolista: “Le dije que Peñarol iba a igualar la oferta del Red Bull en salario y tiempo de contrato, y me dijo que él y su representante querían irse a Brasil. Pero no quiso perderse por nada este clásico”, indicó Ruglio, y agregó que los aurinegros también ofrecieron comprar el porcentaje del pase que adquirirá el equipo brasileño.
Peñarol ofreció el mismo monto que le pagaban los brasileños, pero como el club que encabeza Ignacio Ruglio solo tenía el 25% del jugador era difícil retenerlo. La transferencia se cierra por 1.500.000 dólares, Peñarol recibirá un dinero importante pero pierde un hombre clave para el futuro.