Agregó que asusta recordar algunas declaraciones del expresidente Donald Trump o del mandatario brasileño Jair Bolsonaro.
Aseguró, asimismo, que la pandemia refleja la “inmensa fragilidad de los organismos internacionales a la hora de poder hacer, porque si la respuesta era la vacuna, y si hay 20 proyectos de vacuna en marcha, 10 o 15 ya en camino de la aplicación, hay cientos de laboratorios que pueden fabricarla y si la demanda superaba las posibilidades de oferta, era lógico tratar de colectivizar el conocimiento”.
Mujica dijo que Uruguay, que no mueve la aguja de nada, tiene toda su estrategia centrada en vacunar lo más rápido que se pueda.
“Al parecer tendremos que acostumbrarnos, tal vez por algunas semanas, a esta nueva normalidad de 50 y pico de muertos diarios, porque no se pudo cumplir con la aplicación de recomendaciones del equipo de científicos, y no ya por el gobierno, sino también por la actitud de un margen de gente, que no es la mayoría del país pero es demasiada gente, que al parecer termina haciendo caso omiso”, lamentó.
Mujica agregó que «estamos fallando como sociedad. Las recomendaciones están recontra claras, pero al parecer es imposible privarse de un cumpleaños, una festividad, una salida, de un encuentro, al parecer es demasiado y entonces multiplicamos el contagio”.
Por tal motivo dijo que a esta altura, la única apuesta clara es acelerar la vacuna, que no es sencillo. Mientras tanto: “¿cuánta gente quedará por el camino?”, se preguntó Mujica.