Finalmente destaca que tal vez las propuestas “no sean las más adecuadas”, pero subraya que “a lo que no estamos dispuestos es al sálvese quien pueda, a dejar por el camino a las personas que se encuentran en peores circunstancias, a los que no tienen puertas para golpear”.
«Nadie se salva solo, nadie salva a nadie, todos nos salvamos en comunidad» Paulo Frreire
Un atajo sencillo es discutir las medidas para evitar discutir el fondo. Cacerolear en este contexto no es una opción política, es una medida de responsabilidad sanitaria. En primer lugar, para manifestarnos evitando aglomeraciones, pero fundamentalmente para evitar que la salida de esta pandemia sea al costo de renunciar a un postulado ético mínimo e innegociable. No es posible que medio millón de compatriotas queden desamparados ante una situación así, no podemos permitírnoslo como sociedad.
Hemos realizado propuestas formales al Poder Ejecutivo, que garanticen las condiciones elementales que le permitan a todas las personas, todas, contribuir a frenar la expansión del virus garantizando sus necesidades básicas. Pérdidas de empleo, cierres de empresas, changadores sin changa, personas en situación de informalidad sin cobertura social, artistas que no pueden abrir sus salas, feriantes, empresas unipersonales que no tienen a quien facturarle, entre muchas otras situaciones. Nuestro país enfrenta un desafío enorme y ser patriotas fue ayer, hoy y siempre reivindicar el derecho de todos y todas. No hay salida juntos sin contemplar a todas las personas.
Es posible que nuestras respuestas no sean las más adecuadas. Estamos abiertos a escuchar todas las propuestas y mecanismos, a contribuir desde nuestro lugar a encontrar la mejor salida. A lo que no estamos dispuestos es al sálvese quien pueda, a dejar por el camino a las personas que se encuentran en peores circunstancias, a los que no tienen puertas para golpear. A las personas que llaman desesperadas a nuestro PIT-CNT. Sepan que podemos cometer siempre miles de errores, pero olvidarnos de los que están más embromados, no, nunca. Es la responsabilidad que asumimos con las fundadoras y fundadores de la CNT, ser en cada circunstancia escudo de los débiles.
Ante el desafío que tenemos por delante, más unidad, más solidaridad y más lucha.
Fernando Pereira