Después de Perú y Bélgica, los siguientes países con las tasas de mortalidad más altas son el Reino Unido y España, con 62 y 61 fallecidos por cada 100,000 personas, respectivamente.
Por otro lado, las muertes sospechosas ascienden en Perú a 10,443, según el último reporte publicado el 18 de agosto por el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud.
Sin contar esos casos sospechosos y solo con las muertes confirmadas tras haber dado positivo a pruebas de descarte, Perú es el noveno país del mundo en número de fallecidos.
Aunque Estados Unidos es el país con mayor número de occisos al registrar casi 180,000, su tasa de mortalidad es menor a la de Perú al tener 350 millones de habitantes y está en torno a los 54 fallecidos por cada 100,000 personas.
La misma situación ocurre en Brasil, segundo en la lista por cantidad de óbitos al sumar 116,000, pero entre una población de 210.1 millones de personas se traduce en 55 muertes por cada 100,000 habitantes.