El origen de este apéndice fue cayendo poco a poco en el olvido histórico, hasta la iniciativa de «Memory Gaps» («Lagunas de la memoria») para pedir recientemente su destrucción como parte de las celebraciones, este otoño en el hemisferio norte, del centenario de la República de Austria.
«Memory Gaps», un colectivo que reúne principalmente artistas, propone que el 12 de noviembre, día del centenario de la proclamación de la República, se haga desde ese mostrador «un discurso de paz» como «última uso» antes de su demolición.
La iniciativa, publicada en el diario «Kurier» el miércoles, sorprendió al ayuntamiento de Viena (comandado por los socialdemócratas, de centroizquierda), que sugirió instalar una placa explicativa en el mostrador en lugar de suprimirlo.
La encargada de la comisión responsable de investigar el origen de bienes saqueados por los nazis para su restitución, Eva Blimlinger, también defendió la conservación del mostrador que, “como muchas otras cosas del nazismo, forma parte de nuestra historia”.