«Se habla de confidencialidad para la protección de las patentes y esto lo señalamos y lo criticamos. En este momento, hay una adaptación del marco administrativo a las cláusulas de un contrato pensando en los intereses de una multinacional.», indicó.
Ante vairas denucias de incumplimeintos en los plazos y en la cantidad de dosis, Rego afirma: «A nuestro juicio, dos cosas. Primero, garantizar que los procesos de contratación de la Comisión Europea tienen los mismos indicadores que la propia Comisión pide al resto de administraciones públicas europeas, es decir, transparencia y publicidad y libre concurrencia. Cuando no se cumple con esto, como en este caso, nos parecería fundamental que se pusieran en marcha instrumentos legales para situaciones extraordinarias. Existen estos instrumentos, a nivel nacional y comunitario, son las licencias obligatorias, lo que permitiría liberar las patentes temporalmente. Se podría producir las vacunas y la patente que quedaría suspendida temporalmente, solo hace falta voluntad política para poner esto en marcha.
Consideramos que estamos en un momento excepcional que exige que se pongan en marcha estos mecanismos excepcionales. »
Refiriéndose especificamente al tema Patentes, propone: «Consideramos que estamos en un momento excepcional que exige que se pongan en marcha estos mecanismos excepcionales. Estamos en un momento excepcional en el que la Unión Europea ha decidido suspender temporalmente las reglas fiscales, paralizar las políticas de austeridad y rectificar en relación a instrumentos económicos del pasado y está planteando otros, ¿por qué no podemos hacer uso de estos dispositivos legales para suspender las patentes y permitir producir la vacuna en base al nivel que necesitan nuestras poblaciones? Estamos hablando de que se podrían poner más vacunas y no se ponen porque no hay producción, porque no llegan. El candado a la producción es la patente de las vacunas, suspéndase la patente.»