Desde el punto de vista del plan de acción señaló que se apunta a abrir «un campo de estudio y análisis sobre la crisis internacional del capitalismo. Crisis que es estructural y no tiene una perspectiva de solución por las propias contradicciones del capitalismo. Esta situación mundial se ve reflejada en el traslado de los costos de la crisis a las espaldas de los trabajadores y los pueblos”.
Para la MRNA la crisis llega a América Latina a través del deterioro de los precios internacionales de las materias primas y la desaceleración económica. «En un mundo que está en juego donde estará el centro más dinámico de la economía mundial, que protagonizan EEUU, la Unión Europea y particularmente el sudeste asiático, vemos que en nuestro continente con 10 años de progresismo no tenemos los mecanismos suficientes para detener la contraofensiva continental del imperialismo”.
Ante esta situación el movimiento sindical está en estado de alerta, señaló. «Estamos en un momento muy lleno de amenazas, pero a la vez de posibilidades y desafíos. A partir de todo esto se entiende que Uruguay no escapa a esta situación mundial y se entiende que todo esto agudiza la lucha de clase. Al planteo extremo del gran capital, como por ejemplo lo dicho por Gustavo Licandro, vicepresidente de la Cámara de Comercio, que quiere liquidar los Consejos de Salarios”.
Por esta razón entienden que se van a enfrentar “dos grandes proyectos de país y es el movimiento obrero debe tener claro que hacer para que los cambios no se detengan. Hoy comenzamos a elaborar una agenda de cambios profundos a favor del pueblo».