Esta política social se enfocó en la construcción de 2.500 viviendas en el quinquenio de gobierno 2015-2020. Participaron más de 10.000 personas. “El 90 % son mujeres solas, que son jefas de hogar, que crían a sus hijos y que trabajan más de 2.000 horas en las tareas de construcción de sus casas”, señaló Cairo.
Además, la funcionaria explicó que las familias que integran el Plan Juntos permanecieron mucho tiempo fuera del sistema social y que ahora, con el apoyo estatal y de más de 13 organizaciones de voluntarios, los beneficiarios están cambiando su realidad.
Por otro lado, valoró el rol de las organizaciones que apoyan al Plan Juntos: “Los voluntarios son jóvenes estudiantes de carreras universitarias, inclusive alguno del exterior del país, que apuestan a la inclusión y a la interrelación, donde todos aprenden de los saberes de otros”.
En otro orden, sostuvo que “el trabajo también implica buscar salidas laborales que fortalezcan a las familias en su recorrido por la vida a través de emprendimientos productivos, como las huertas orgánicas, con el apoyo de estudiantes de la Facultad de Agronomía, o la construcción de casas y de muebles de madera, con el apoyo de estudiantes de la Facultad de Arquitectura, a través de oficios, como repostería o maquillaje, apoyados por el Ministerio de Desarrollo Social y por el Programa Nacional de Voluntariado, así como la formación para obtener el título de oficial albañil.