Su esposa, María Virginia Araki, también fue imputada y enviada a prisión, acusada de lavada de dinero. También estaría vinculada al narcotraficante.
Federico Santoro, otro de los tantos hombres de confianza del narco uruguayo Sebastián Marset, fue enviado a prisión ayer luego de ser arrestado en Paraguay. Ello fue posible tras una audiencia de medidas cautelares.
El acusado fue enviado la cárcel de forma preventiva, se lo imputa por asociación criminal. Los informes indican que Santoro desempeñó un papel fundamental en la organización criminal de Marset en los años 2020 y 2022, ya que sería el encargado de recibir los fondos procedentes del tráfico de sustancias a otros países.