El procedimiento se realizaba a través de intercambios postales y de envíos de mercaderías aleatorias, como por ejemplo parlantes de audio y equipos de música.
De esta manera, lo comenzó siendo una investigación de rigor, terminó detectando una peligrosa red de tráfico de pistolas y rifles automáticos.
Las armas eran enviadas completamente desarmadas en el interior de equipos de música o en envíos postales aparentemente insignificantes.
Al encontrar la punta del ovillo la justicia comenzó una investigación mas exhaustiva que culminó con un sorprendente hallazgo.
El hecho se precipitó cuando un vehículo que era controlado tuvo un intercambio de disparos con otro que aparentemente quiso "mejicanearlo" y terminó con una persona muerta.
La policía encontró en el interior del auto las partes de un verdadero arsenal de armas de guerra que según los investigadores "atraviesan un chaleco antibalas con absoluta facilidad".
El hallazgo provocó fuerte impacto en la justicia que ahora procura llegar a los propietarios del armamento, lo que podría derivar en el hallazgo de una auténtica red dedicada al contrabando de armas de guerra.
El descubrimiento preocupa a las autoridades ya que se podría estar ante una organización muy peligrosa, superior a las detectadas hasta ahora en el país.