El hecho que culminó con el raíd delictivo del acusado sucedió el 17 de junio cuando abordó un ómnibus con destino a la Aduana. Lo hizo en la parada ubicada en las calles Anaya y Montes del barrio Borro.
Tras mezclarse con los pasajeros por un momento, se acercó a chofer y, amenazándolo con un arma blanca, le obligó a entregar 950 pesos.
En la unidad viajaba un policía de civil, perteneciente a la URPM de la Zona Operacional de Montevideo, quien al advertir lo ocurrido, dio la voz de alto y detuvo al delincuente.
Se lo despojó de un cuchillo de cocina y del dinero robado. La sorpresa fue cuando se descubrió que tenía otras 13 indagatorias por hechos similares.
A causa de ello, el Juzgado Penal de 34° Turno lo imputó por 14 delitos de rapiña agravada (una en grado de tentativa) en reiteración real y dispuso la prisión preventiva.