Agregó que «es difícil imaginar lo que sucederá» el próximo sábado, al suponer que «para mantener el orden se enviarán personas sin la formación adecuada».
Destacó, comentando las protestas previas a gran escala realizadas en París, que “el mantenimiento del orden se realizó de manera muy mala».
Las protestas de los chalecos amarillos en Francia –llamados así porque los activistas visten prendas de alta visibilidad en carretera– comenzaron el 17 de noviembre. Iniciaron como manifestaciones contra el alza en el precio de los combustibles. Pero rápidamente se extendieron a otros temas como los nuevos impuestos y la disminución del poder de compra.
Según el Gobierno francés, desde su inicio las protestas han dejado cuatro muertos y varios centenares de heridos.