En declaraciones que publicó el matutino El País, Alonso le dio todo su respaldo a Lacalle Pou: “Yo no estoy de acuerdo con el hecho de que, si el presidente de mi país pide que renuncie alguien a un cargo que es de su confianza, eso no se cumpla de inmediato y sin resabios”. Clarito, ¿no?
Esto cayó muy mal en la interna cabildante, y el diputado Álvaro Perrone salió "con los tapones de punta", como dice el dicho popular, y este lunes sentenció que si Alonso no renuncia a su cargo lo denunciaría ante la Corte Electoral, ya que, según establece la norma, los directores de las empresas públicas no pueden hacer declaraciones de corte político (informó El Observador).
Así fue que Alonso no esperó mucho a responder de forma tajante: "No concedo, no me callo ni me voy", salvo que "yo así lo decida o las autoridades de esa empresa, el señor ministro o la superior autoridad del Poder Ejecutivo".
Y agregó: "No he faltado a la Constitución en forma alguna, lo que hice fue no ceder a presiones indebidas para acallarme y doblegar mi derecho a libre expresión".
Pero la cosa no quedó ahí. Alonso confirmó que ya envió a las autoridades de Cabildo "el pedido de retractación pública de los dichos falsos hechos públicos sobre mi persona, reservándome el derecho a iniciar las acciones judiciales que correspondan".
¿Cómo terminará esta historia? ¿Qué hará Cabildo Abierto? Por ahora, según se supo, el directorio de Ancap todavía no ha recibido ningún pedido de renuncia. Por las dudas, no se pierda el próximo capítulo.