Aun así, la estatal mantuvo su solvencia financiera, cerrando el año con una disponibilidad de $ 2.784 millones (unos US$ 71,3 millones) en caja y bancos para su operativa.
Antel en primer lugar
El último informe de mercado de telecomunicaciones de Uruguay, elaborado por la Ursec, indicó que Antel se mantenía como la empresa con mayor participación de mercado (50%) en suscripciones de telefonía móvil al cierre del primer semestre de 2025.
Movistar tenía 28% de las suscripciones de telefonía móvil y Claro se ubicaba en tercer lugar con 22%. Los datos correspondientes al cierre de año se conocerán en las próximas semanas.
Indicadores y rentabilidad
El resultado operativo de Antel fue positivo en $ 10.652 millones el año pasado. En tanto, la rentabilidad sobre el patrimonio de la empresa fue de 15,1%, según se desprende de los estados contables y financieros auditados por la firma KPMG.
El margen EBITDA —que mide la rentabilidad operativa de la empresa— se ubicó en 33% en 2025, frente a 31% en 2024. Más allá de las utilidades, el balance revela una mejora en la estructura de capital de la estatal, que logró reducir su endeudamiento bancario en un 29% durante el último año.
Por negocio e ingresos
Los datos por línea de negocios muestran que los ingresos operativos de la compañía estatal totalizaron $ 46.482 millones y crecieron 1,3% en términos nominales respecto a 2024.
La facturación por telefonía móvil totalizó $ 22.211,7 millones (+2,8% interanual) y representó el 47,8% de los ingresos totales. Por su parte, los ingresos por servicios de datos fueron de $ 22.752,5 millones (+10,5% interanual) y representaron el 48,9% del total.
Finalmente, en telefonía fija los ingresos totalizaron $ 3.736,7 millones (-34%).
UTE y Ancap en 2025
Los números de UTE indican que la empresa pública terminó 2025 con ganancias por US$ 337 millones. El año pasado creció la demanda interna, se volvió a importar energía y cayeron a la mitad las exportaciones hacia la región.
En el caso de Ancap, registró ganancias por US$ 72,5 millones, producto de un mayor procesamiento de crudo (+45%), buenos márgenes de refinación y un esquema de fijación de precios que respetó la paridad de importación.
Este escenario permite dejar atrás el balance de 2024, cuando la empresa registró pérdidas superiores a los US$ 100 millones. Aquel ejercicio estuvo condicionado por la parada técnica de La Teja, factor que resultó decisivo en los números rojos de ese año.