El viejo truco de cambiar el foco de atención de la opinión pública, como sucedió con la ola de homicidios que el Ministerio del Interior no puede parar, y que hábilmente transformó en una discusión sobre Charles Carrera y el uso del Hospital Policial durante la gestión de Bonomi, por ejemplo.
Pero esta vez tenían que ir por una cabeza más grande, porque el escándalo era demasiado fuerte. Entonces miraron a quién tenían a mano y Carolina Cosse se llevó todas las fichas. La intendenta de Montevideo cumplía todos los requisitos, es una enemiga peligrosa, que aspira a la presidencia y no tiene pelos en la lengua para denunciar los errores más grotescos del gobierno. Bingo.
Ya la usaron con poco éxito buscando irregularidades en la construcción del Antel Arena, pero volvieron a la carga, esta vez con otra cosa, mucho más rebuscada.
Insólitamente, con los votos de los ediles de la oposición, la Junta Departamental resolvió iniciarle un juicio político a la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, por no comparecer en persona a un Llamado a Sala. ¿En serio?
El escenario está listo y el Primer Acto ya se puso en marcha: la bomba de humo está lanzada. Ahora llegó el momento de potenciar su efecto expansivo. Segundo acto: convertir el tema en un escándalo mediático. Este domingo, comenzó la venta de entradas y los carteles anuncian un gran espectáculo. Un edil colorado salió en El País a llamar "cínica y mentirosa" a Cosse, para echar más leña al fuego y buscar la respuesta personal de la intendenta. Mañana lunes, seguramente despertaremos con el anuncio del Tercer Acto, y la zaga continuará día a día como los capítulos de una serie de Netflix.
Habrá que ver si esta vez, el rating de la ficción le gana a la historia real de Astesiano y compañía, o la opinión pública termina bajando el martillo y cerrando este absurdo y repetido juego de manipulación, convencida de que a veces, el show no debe continuar.